Flores de amistad
Qué flor regalar a un amigo: alegría, lealtad y cercanía, sin ambigüedades.
Regalar una flor a un amigo es un gesto que emociona: dice «eres importante» sin esperar nada a cambio y sin el peso de una declaración de amor.
Los colores de la amistad
La rosa amarilla es desde hace tiempo la flor de la amistad: habla de alegría, calidez y cercanía. La rosa rosada, más tierna, añade gratitud. Conviene evitar el rojo, que a menudo se lee como una declaración.
Cuándo regalarla
Para un cumpleaños, un favor, un reencuentro, un momento difícil que habéis pasado juntos, o sin ningún motivo: a menudo la flor que se regala sin ocasión es la que más gusta.
Las palabras que la acompañan
Un recuerdo compartido, un chiste que solo entendéis los dos, un agradecimiento preciso: un mensaje corto, escrito o hablado, basta para convertir la flor en un verdadero regalo.